Ya hemos comentado en alguna ocasión que la aparición culinaria a nivel popular del foie gras o hígado graso, se atribuye al gastrónomo romano Marco Gabio Apicio, autor del único libro de cocina de la época que ha llegado hasta nuestros días.
También hemos mentado en algún post anterior que no es más que el hígado cebado de algunas aves migratorias, que poseen la capacidad de almacenar grasas en grandes cantidades, sin llegar a enfermar.
A pesar de ser un manjar exquisito y muy apreciado, lo que la mayoría de los consumidores desconoce es lo conflictiva que resulta su elaboración, ya que para ella se utiliza un proceso de cebado o alimentación forzada que esta considerada como maltrato animal y prohibida en más de 15 países, incluyendo entre otros a Alemania, Argentina, Italia y Gran Bretaña. Ahora mismo solo hay un puñado de países europeos produciendo foie gras, entre ellos España.
En Europa existen distintas organizaciones y ciudadanos que afirma que la alimentación forzada de animales es ya ilegal según las leyes existentes pero como en muchas ocasiones la legislación tiene interpretaciones múltiples.


